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NO COPIAR.

Por favor, NO COPIÉIS SIN MI PERMISO. Si os gusta alguna entrada y la queréis poner en vuestro blog, ningún problema, siempre que:
1. Me lo digáis a mí primero.
2. Pongáis que lo he escrito yo.
Ya me han copiado más de uno y no me ha hecho nada de gracia.

Un beso.

Buceando en mi interior

Mi foto
Me gusta dormir. Muchísimo. Y la nieve, ver el cielo blanco un día y saber que va a nevar. Me gusta cantar, aunque lo haga mal, me encanta la música, sobre todo el Rock. Me gusta, me encanta, la fotografía, tanto artística como tonta. Me gusta hacer (me) fotos, verlas, disfrutar con las imágenes. Luego me gusta retocar esas imágenes, darles mi toque, poner mi esencia. Quitar lo feo y pintarlo bonito. Porque también me gusta ser feliz. Y sonreír. Y reírme de todo y de nada, llorando siempre, eso sí. Y cuando tengo un día malo, me gusta que sea malo. Me gusta disfrutar de mis depresiones, seré tonta, pero… No intentes animarme cuando esté mal, simplemente, déjame llorar y punto, se me acabará pasando. Me gusta comer chocolate. Está buenísimo. Pero que sea negro, cuanto más puro, mejor. Me gusta sentarme en la hierba y arrancarla. Y cuando hay tréboles de cuatro hojas, me gusta encontrarlos. Igual que encuentro lo bueno dentro de lo malo. Me gusta el color amarillo. Me gusta soplar las velas de una tarta de cumpleaños. Me gusta empanarme, sí señor, y lo hago de maravilla. Me gusta mirar las estrellas pensando que alguien más las estará mirando conmigo.

sábado, 19 de marzo de 2011

John Boy.

Si es verdad. Que él es como es, y por eso le quiero, y por eso me quiere. Que todos tenemos nuestros más y nuestros menos, y que esté con quien esté, va a tener cosas que me van a gustar y cosas que no, nadie es perfecto, por suerte. Aprenderé a querer tus defectos, a alabarlos más que a tus virtudes. No puedo reprocharte lo que no me gusta de ti sin esperar que tú hagas lo propio conmigo, y como sé que yo no voy a cambiar para complacerte, no puedo esperar que hagas lo mismo. Si es que... me gustas demasiado como para perder el tiempo pensando en lo malo, que la vida es muy corta y se nos acaba. Quiero disfrutar cada instante de los que esté contigo, y quiero que tú también disfrutes conmigo. ¿Sabes lo que me ha vencido estos días? El miedo. El miedo a que estas cosas malas acaben por hacernos daño, por hacerme daño a mí. Me gustaría tanto que todo saliera bien, que a veces me puede el miedo a que falle algo. Y eso es precisamente lo que puede hacer que se vaya todo a la mierda, el miedo. Pero, ¿sabes cuál es el truco de los valientes? No decir nunca que tienen miedo.


Ha sido divertido, me equivocaría otra vez.

No tengas miedo, estás conmigo.
Quería dar especialmente las gracias a En6e. (El 6 no se pronuncia) , xumiichurry y Helena , puesto que me han dado grandes consejos, y sus comentarios me hacen sonreír cada vez que los leo y darme cuenta de que tienen razón, que la vida solo se vive una vez y prefiero vivirla contenta que triste:) que la gracia está también en ser diferentes y complemtentarios, no dos gotas de agua;) Así que GRACIAS! :D

miércoles, 16 de marzo de 2011

Y escapar.

Que me encanta ver que detrás de tantos exámenes y tanto estudiar, todavía queda un ratito para escaparnos y mirar la luna. Y que de los cuadernos, se pueden arrancar trocitos donde estén escritas cosas de las que nos hacen sonreír. Y descubrir que las historias de los libros no solo hablan de metabolismo ni de química orgánica ni de derivadas e integrales, algunas cuentan cómo subir hasta mi ventana.

- Me gustaría quedarme así toda la noche, contigo.
+ ¿Toda la noche? Entonces te tendré que raptar.
- Si lo vas a hacer, yo me dejo encantada, pero mis padres nos podrían pillar.
+ Bueno, pues me cuelo yo en tu habitación.
- ¿Ah, sí? ¿Y cómo lo piensas hacer? Porque vivo en un tercero.
+ Pues volando, está claro.
- ¿Como Peter Pan? Era mi cuento preferido. Siempre he sabido querer volar.
+ Aún no sé muy bien, pero te prometo que cuando aprenda te enseño, y volamos juntos.


'Cause everything is nothing without you.

+ Me voy ya, que tengo cosas que hacer.
- ¿Sí? ¿Como cuáles?
+ Aprender a volar...

martes, 15 de marzo de 2011

Los edukadores.

- Las drogas estrangulan la energía revolucionaria de la gente.
-¿La hierba también?
-No, la hierba está bien. Las drogas que produce el cuerpo tampoco están mal, molan un huevo.
-¿La adrenalina o qué?
-Sí bueno, hay miles... Endorfinas...
-Las hormonas de la felicidad cuando estás enamorado...
-Ahora estás hablando de drogas duras, hay que tener cuidado con esas.
-Tienes que intentar no convertirte en un drogadicto.
-El miedo es una droga alucinante. No dejar que el miedo te controle, usarlo como motor, require práctica. Colocarte en una situación en la que te mueres de miedo, al principio te entra pánico, pero al cabo de un rato empieza a funcionar el sistema de autoprotección del cuerpo, y cada vez te atreves a hacer más cosas. Acabas superando tus límites y te sientes capaz de cualquir cosa.
-¿Lo sabes o solo lo piensas?
-¡Claro que lo sé! Lo he probado mil veces...


En los próximos días no podré estar del todo atenta al blog, empiezo con los exámenes finales! Después responderé a todos los comentarios que me hayáis dejado si no me ha dado tiempo antes, y seguiré actualizando, pero menos. Besos y gracias por esos 50 seguidores:D

domingo, 13 de marzo de 2011

I had missed you, sunflowers.

Pienso en ti, en tu manera de ser y de actuar, en las cosas que haces y en las que no. Está claro que todos tenemos un lado bueno y un lado malo. Y yo, siempre tan positiva, me suelo quedar con lo bueno. Suelo. No sé por qué esta vez no. Esta vez es diferente. Será que siempre es diferente. Hoy me han dicho que cuanto más quieres a una persona, más defectos la sacas. Entonces será que te quiero mucho… Es algo curioso, es como que en el fondo siento que te quiero de una manera inmensa, pero que hay algo que no me deja demostrártelo. Una coraza de miedo. Pero, ¿miedo a qué? Quisiera decírtelo, que tengo miedo, que tengo dudas; no dudas sobre ti, sobre que me quieras. Eso lo sé. Es de lo poco que tengo claro ahora mismo. Son dudas respecto a mí misma, a lo que quiero, a lo que siento. Necesito reflexionar sobre ello, pero no tengo demasiado tiempo libre últimamente. Y además, mientras pienso y no pienso, te estoy haciendo daño, y créeme que es lo último que me gustaría. ¿Y sabes qué es lo primero de las cosas que quiero ahora mismo? Verte. Y besarte dulcemente, muy dulcemente, como me gustan a mí los besos, como el primero. Creo que yo también te quiero sin remedio.


sábado, 12 de marzo de 2011

X y Z.

He estado enamorada solo una vez. Por enamorarme entiendo pasarme absolutamente todo el día pensando en él, en lo que estará haciendo, en si estará pensando en mí. Acordarme contínuamente de sus labios y de sus ojos, de su manera de sonreír. Acostarme con una sonrisilla tonta en la cara, y abrazarme a la almohada hundiendo la cabeza, y pensando en si no será pecado eso de ser tan feliz. Tachar desesperadamente los días en el calendario, echando la cuenta de cuántos días quedan para volverle a ver. Ésa felicidad me duró cuatro meses, más o menos.
Ahora, vuelvo a tener novio. Son totalmente diferentes uno del otro. Cuando digo totalmente, digo totalmente, radicalmente. Llamemos al primero X y al segundo Z.
X era dulce, tímido, vergonzoso, tenía una manera de entender la vida un poco simple, y nunca se daba cuenta de las cosas hasta que las tenía totalmente encima. Digamos que era muy inocente. Muy buena persona, intentaba hacer las cosas de manera que afectaran lo menos posible a la gente de alrededor. No era un poeta, ni me decía contínuamente que me quería, creo que no estaba acostumbrado. Pero cada pequeño detalle que tenía conmigo, yo lo valoraba enormemente. Quizá por eso mismo, porque no solía hacerlo; cuando lo hacía, me volvía loca. Veranea en el mismo pueblo que yo, y me gustaba desde que yo era una cría. No es que fuera demasiado atractivo físicamente, pero tenía un nosequé que me gustaba muchísimo. Fue una relación a distancia, nos veíamos una vez cada dos meses o así. Mientras tanto, hablábamos todos los días por internet, tampoco llegamos a hablar nunca por teléfono. Una relación algo extraña, vaya. Pero yo era feliz. Muy feliz.
Vamos con Z. Ya he dicho que no tienen ni un ligero parecido. Z es guapo y muy atractivo físicamente. Siempre presume de la cantidad de chicas que le van detrás. Es muy egocéntrico, algo que no soporto, y con lo que nos picamos (de broma) contínuamente. Tiene las ideas muy claras, tanto, que muchas veces se piensa que lo sabe todo, de cualquier tema, y no es verdad. Es muy culto, eso sí, y es muy inteligente. Llevamos siendo amigos muchos años ya, y la gente solía decirnos que íbamos a acabar juntos, pero nunca nos lo tomábamos en serio, porque entre nosotros no nos parecemos demasiado, por no decir nada. Le encanta la política y hablar contínuamente sobre ella, y yo la odio. Siempre está metido en líos, en peleas, y bebe. Incluso fuma a veces. Es muy mujeriego, como he dicho antes, un golfo, como dice él mismo; todo lo contrario que yo. No sé por qué se enamoró de mí. Dice que de repente se dio cuenta de lo que valía, y que nada era igual si yo no estaba. Y que está enamorado. Me cuesta un poco creerlo, pensar en que sienta una felicidad parecida a la que he descrito yo arriba. Es un poeta, un jodido poeta. Y canta. Me dice unas cosas preciosas, me escribe cartas increíbles; no sé, es el chico que cualquier chica se moriría por tener. Y se tuvo que ir a enamorar de la que no le hacía caso. Me he planteado muchas veces si hice lo correcto en decirle que sí, porque le quiero, eso está claro, pero no hasta el punto que él dice que me quiere a mí. Y eso me trae muchos problemas, darle vueltas a la cabeza contínuamente, pensar, pensar, pensar...
Ahora comparo a X y a Z. Lo que yo siento, sentía, con respecto a cada uno. Y con Z no estoy siendo ni la mitad de feliz de lo que era con X. ¿Por qué? Ah, misterios de la vida. Será que yo tampoco soy la típica chica y no me enamoro de los típicos chicos de los que se enamoraría cualquiera.


Qué agusto me he quedado después de escribir esto... Seguramente poca gente sea valiente y lo lea (si lo hacéis, por favor, dadme vuestra opinión, la necesito!), pero necesitaba contar lo que llevaba dentro, y ese es el fin con el que creé este blog.
Ahí se quedan mis incógnitas, esperando a ser despejadas...


[ACTUALIZO]: un pequeño gran detalle que se me olvidó contar: la última vez que estuve con X fue en Navidades. Todo fue de lujo, fueron unos días increíbles, llevábamos 72 días sin vernos y teníamos muchas ganas de estar juntos. Después de separarnos de nuevo, me dedicó una odiosa canción de Ricky Martin, os sonará, la de Lo mejor de mi vida eres tú. Me dejó al día siguiente por otra. Decía que llevaba mucho tiempo enamorado de ella y se acababa de dar cuenta. Podéis imaginaros cómo me sentí...

jueves, 10 de marzo de 2011

F E L I C I D A D E S :)

Hoy cumple años una de las personas más importantes de mi vida, una de las mejores amigas que se puedan pedir. No vivimos en la misma ciudad, ni hablamos todos los días. Pero siempre estamos ahí para apoyarnos, como los verdaderos amigos. Hoy no estoy muy inspirada para escribir cosas bonitas, pero quería felicitarla desde aquí por hacerme sonreír cada vez que pienso en su sonrisa y en tantos ratos compartidos. Noches en tu casa, piscina, helados almendrados sin almendra, películas, conciertos, Pereza, viaje a Inglaterra, simbiosis, mil y una fotos, ositos de peluche y de gominola, pulseras de lacasitos, charlas hasta las 4 y 26, o algo más, secretos a voces, conversaciones secretas, (son)risas y lágirmas, confesiones, huevos plantados en macetas, frases en la pared, libros leídos y por leernos, sudaderas grandes, barajas de cartas, gafas de sol, pirámides, picaduras de bichos raros, pantanos y malas consecuencias, mitos que se caen, mirar las estrellas, sentirse niña otra vez, columpios, besos en la nariz, en resumen, tú.
TE QUIERO MUCHO:)

martes, 8 de marzo de 2011

Caricias en tu espalda.

Te cambio un beso por un abrazo. Te cambio un suspiro por una caricia en el cuello. Te cambio tus ganas contenidas por un <<te quiero>> al oído. Te cambio un rato de pasión y sudor por quedarme mirándote bajo las mantas. Te cambio tu mano en el ombligo por la mía en tu pelo. Tu sonrisa en mi boca por la mía en tu pecho. Tu mirada en el cielo por la mía en tus ojos. Tus noches por mis días. Te cambio tu gimnasio por mi portal. Tus fantasías por mis rizos. Te cambio tus copas de ron por emborracharte de amor conmigo. Te cambio tu mundo por el mío.
No es justo, pero, ¿aceptas el trato?

Dame el tiempo que no te haga falta y prometo invertirlo en caricias en tu espalda.
Esta mañana recuerdo que estaba mejor como almohada tu pecho desnudo en la cara.

domingo, 6 de marzo de 2011

Retales de carnaval.

Cuatro y veintiseis de la tarde. Después de darme una ducha, voy a mi habitación. Son carnavales y me voy a disfrazar. Comienzo por ponerme aquellas braguitas, sí, unas con dibujos de ovejas blancas y alguna negra, extraña. Me siento un poco así, rara, diferente. Cojo del cajón el sujetador que llevaba la primera noche que me quitaste la camiseta. Sonrío. No fue a más, pero me trae buenos recuerdos. De pantalones, me pongo unos negros, normales, que concuerden con mi estado de ánimo. Sobre una de interior, llevo esa camiseta que te gustaba tanto, la que me decías que me quedaba tan bien, gris, como los días de lluvia. Ay, mi lluvia. Empiezo a maquillarme. De base, me pongo el mejor maquillaje que encuentro. Se llama felicidad. Me hace falta. La sombra de ojos da un efecto ahumado a mis mares. ¿Hay tormenta, pequeña? Eso creo, responde mi Pepito Grillo. Porque todos llevamos uno, y nos conoce mejor de lo que nadie nos conocerá jamás, ni siquiera nosotros mismos. Me pinto los labios de rojo, intentando que mis sonrisas destaquen más que mis penas. Me recojo el pelo con un poco de paciencia, y trato de desenredar mis defectos para que tus virtudes puedan fluír mejor. Solo me falta el pañuelo, que huele a ti, a tu colonia, a tus besos en el portal. Y tu pulsera, desgastada de tantos abrazos.
Y, cuando me miro en el espejo, descubro que me he disfrazado de ti. De tus ratos buenos y de tus problemas; de tus caricias y de tus enfados. Porque sabes que, aunque sea carnaval, no todo es de colores. ¿Así te gusto más?


viernes, 4 de marzo de 2011

Que no me preocupe, me dices. Y yo te respondo que cómo no me voy a preocupar, sabiendo que no te hago feliz. Que claro que te hago feliz, que es un eso es un problema secundario, me dices. Y yo te respondo que quizá es que no lo sé ver, que me falta experiencia. Que deje de darle vueltas, que no va a servir de nada, me dices. Y yo miro para otro lado, trago saliva, intentando que no se me quiebre la voz. Que qué me pasa, me dices. Y yo te respondo que nada nuevo, que no quiero estar mal.
Que me quieres besar, me dices. Y yo ya no tengo miedos con los que responderte.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Quiero creerte, pero...

Hoy no tengo ideas ingeniosas, se quedaron debajo de tu sombrero.

En un mundo descomunal siento mi/ tu fragilidad.

Odio estar aparentemente tan bien y que luego por detrás nos rayemos los dos por culpa del mismo jodido tema de siempre. ¿Tanta importancia tiene? ¿Es por su culpa por lo que no me estoy enamorando? Me he llegado a plantear si realmente quiero estar enamorada. Quizá falte voluntad. Pero es que, Dios, me vuelvo loca cada vez que me abrazas o cuando me escribes una nota en clase... Jodido poeta, qué bien escribes. Y qué labia tienes. Pero es que no consigo sentir del todo lo que me dices, no me emociono como antes lo hacía por mucho menos, falta algo, no sé. O sobra. ¿Estamos locos? ¿Esto va en serio? Después de un mes, sigo sin tener miedo de que un día desaparezcas. Y tú ya sientes pavor de pensar que quizá nos separemos en septiembre. Osea, que realmente vas en serio. Oh, Dios, en qué lío me he metido. Y, casualmente, la canción de hoy dice que el equilibrio es imposible cuando vienes y me hablas de nosotros dos, no te diré que no, yo te sigo porque creo que en el fondo hay algo... Los Piratas tenían que ser. Creo que voy a naufragar.


Si cada vez que vienes me convences, me abrazas y me hablas de los dos...

U___U

Dieciocho años igual... ¿y todavía preguntas que por qué?


Voy a hacer como que no he oído nada...